LA MUERTE DESNUDA

 

 

El paso del tiempo es uno de los debates filosóficos intrínsecos de la humanidad, la cuestión de representar el miedo fundamental del ser humano: el fin, la muerte como aquello a lo que nunca podemos dar respuesta. En este sentido la fotografía puede ser comprendida como el triunfo sobre el fin de los tiempos, y por ende también sobre la muerte.

 

La imagen fotográfica es el mejor antídoto que el ser humano ha creado para vencer al olvido, a ese desdibujo borroso que el tiempo creará mañana de los días de hoy porque, certifica la huella, el rastro de aquello que inevitablemente desaparecerá.Cartier-Bresson apuntaba que “la foto es el impulso espontáneo de una atención visual perpetua, que capta el instante y su eternidad”.

 

En este juego reflexivo eterno ha enrolado Kay Machín su mas reciente proyecto, pero el autor en un empeño de darle otra vuelta de tuerca a los principios existenciales de la fotografía como fenómeno tecnológico de capturar la imagen de un modelo ha decidido exponer su trabajo como una revelación transmutada a la era digital de los últimos impulsos que José Guadalupe Posada no pudo imprimir durante los duros tiempos de la revolución mexicana quien, de una manera mas irónica y “descarnada”, hundió en la herencia del culto a Mictlantecuhtl la esencia de sus grabados.

Desde el punto de vista formal la analogía es inevitable y puede darnos la impresión que el autor ha estado revisando una carpeta de dibujos y grabados del artista azteca pero, no ha sido así, es una asociación engañosa, no es precisa ni cierta.

Kay Machín ha llegado a resultados formalmente similares por una ruta independiente, además, la intención de Kay es otra, el artista pretende alejarse de los compromisos sociales, no existe ironía ni sarcasmo en su planteamiento estético, ni tampoco rebuscadas conexiones de influencia estética, Kay pretende ser pragmático, depresivo y escueto en su exposición creativa, yo diría que hasta reiterativo en su impulso de voluntad sádica de recordarnos lo fútil de nuestra existencia.

 

“La Muerte Desnuda”, como Kay Machín ha llamado a su serie es, un gran conjunto de desnudos con un depurado manejo del encuadre y del claroscuro de la imagen sin mucha profundidad de campo, o sea, que técnicamente no implica complejidades mayores, no obstante el autor se ha reservado el área pesada de la obra para el asunto conceptual que  apoya en la dualidad expresiva de la imagen.

En este apartado Kay Machín vuelve a reunir ese matrimonio de contrarios donde uno no significa nada sin el otro: el Blanco y Negro vs Color, el Bien y el Mal, el Yin y el Yang, en definitiva la Vida y la Muerte como las dos partes de la unidad y el ser.

 

Kay Machín, nos demuestra en estas capturas una nueva búsqueda en si mimo sobre un tema eterno de la humanidad, citado y común desde el pensamiento mas estrictamente científico a las mas variadas mitologías universales, sin embargo, seguramente el artista prefiere que nos reafirmemos en las palabras del grabador mexicano, "La muerte, -decía Posada-, es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera".

 

© Kay Machín. Todos los derechos reservados. La reproducción de las imágenes aquí expuestas quedan prohibidas.

© Kay Machín. All rights reserved. The reproduction of the pictures shown here are prohibited.

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